Las desventuras de Sophie (Les nouveaux malheurs de Sophie, Valérie Dayre, text i Menguao, il·lustracions)

Tú no decías nada. Caía la noche de invierno. Me sentí cansada. Entiéndeme, no eres tú quien me hace sentirme cansada, no es tu existencia, sino un estado de impotencia constante. La impotencia de no poder darte siempre lo que tendría que darte. La impotencia por no poder librarte de todo lo que puede hacerte
daño.